En blanco

Amnesia no recordaba nada, trataba de pensar y nada la visitaba.Tenía la mente en blanco. Se le observaba serena a pesar de no tener ninguna historia almacenada en su banco de datos.
La gente que la rodeaba, preocupada le preguntaba: -¿Cómo puedes vivir tan tranquila?
“No recordar es no tener identidad”.
Amnesia, después de estar sumergida en un silencio de reflexión les respondió:

-Yo no lo veo así, ¿cómo puedo no ser si estoy aquí?
No tengo memorias de dolor, no guardo rencor en el corazón, no me siento culpable, tampoco víctima de nadie, el enojo no es una parte de mí y no tengo ideas prefabricadas en mi cabeza sobre nadie de los reunidos aquí.
Estoy en punto cero. Desde aquí puedo relacionarme conmigo y con el mundo como yo quiero.
Puedo escoger mis creencias, puedo poner mi atención en las cosas que me merecen la pena y puedo darme la oportunidad de conocerlos desde un espacio de claridad en donde ningún juicio pueda empañar o fragmentar el brillo de su totalidad.
Dejaré que la energía del amor me aconseje, la veré presente en todo lo que a mí llegue.
No necesito un recuerdo para ser, ya que el pasado no existe porque fue ayer.
Yo estoy viviendo hoy, soy posibilidad y creación. Como aliado tengo al sentido común, como guía tengo la voz del silencio y como fuerza el poder de la decisión que me abre caminos con dirección.

Por Marisa Gallardo

MaGa