Conectando los extremos

Me llaman la atención las mañanas despejadas en las que incluso la luna se deja ver… como diciendo: nunca me voy, eres tú que no me puedes ver.

Sé de muy buena fuente que incluso en los momentos de tristeza profunda, la sonrisa busca la manera de hacer su visita, como una especie de mensajera anunciando un llamado a la vida.

Me parece que la vulnerabilidad es el manantial del que emana la fortaleza y hay algo en mí que me hace saber con certeza que lo que no se ve, no deja de existir.

La muerte es transformación que da paso a otra vida, pues lo eterno no cesa, ya que nunca termina.

El dolor es un aviso de que la mente interpreta que existe separación, pero la sanación aparece al cambiar la percepción, pues nada que se quiera puede separase porque el amor es y será por siempre unión.

De las situaciones obscuras surgen enseñanzas y bendiciones ocultas. De las situaciones de alegría surgen recuerdos que se vuelven compañía.

Conectar los extremos es el comienzo para  encontrar un punto medio, un punto de equilibrio entre lo blanco y lo negro.

Por Marisa Gallardo

 

 

 

 

 

 

 

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