El regalo

Despiertas con la sensación de que te falta algo, tienes un pendiente y no sabes exactamente qué es.

Hoy es el día de Navidad, todo está dispuesto para celebrar. Revisas tu agenda y al parecer está en orden: tienes lo que te toca para la cena, los regalos para tus seres queridos y  lo necesario para celebrar. Sin embargo, notas que hay un vacío y no lo puedes explicar.

De pronto desfila por tu mente casi con bombo y platillo la pregunta: ¿Qué te vas a regalar?

– ¿Cómo? Te dices en voz alta. -Eso toca a los demás…

En seguida se te ilumina el pensamiento y descubres que hay un regalo que nadie que no seas tú te puede dar.

Se trata del regalo del auto perdón, una especie de ungüento milagroso que emana de tu interior.

Entonces comienzas a recordar las veces que has tenido más fe en otros que en ti, las veces que te has criticado, que te has burlado de tu físico y luego te has comparado. La veces que has hecho cosas por no saber decir no, la veces que has puesto expectativa en otros para que se comporten como tú consideras mejor. Las veces que no has escuchado la voz de tu corazón, la veces que no has cumplido tu palabra por falta de decisión. Las veces que has hecho más caso a los deberías y no a lo que en realidad querías. Las veces que te has quejado de algo buscando tener la razón. Las veces que te has negado la oportunidad de regalarte el auto perdón.

Hoy pones todo esto fuera, pues reconoces  la solución. El perdón es la fuerza que te libera y te lleva a un encuentro más autentico con tu verdadero yo.

Con él borras todo enojo y frustración al entender que más que culpable has sido inconsciente. El auto perdón es una lámpara que pone luz a tus puntos ciegos. Te trae una nueva perspectiva que te pone en paz con lo que eres y por consiguiente con el exterior, ya que es generador de armonía, una rama del amor.

¡Qué disfrutes tu regalo!

“Felices Fiestas”

Con cariño Marisa G.

 

 

 

 

 

 

 

 

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