¿Quién manda en tu mente?

Quizás a simple vista  la pregunta te suene un poco extraña y absurda, sin embargo; resulta curioso como transitamos por la vida dando por hecho lo que pensamos y sin tomarnos el tiempo para cuestionarlo. Nos creemos dueños de nuestros pensamientos, pero ¿es esto real o a veces lo que pensamos se adueña de nosotros al punto de sofocar nuestra voluntad y gran parte de nuestra esencia?

¿Qué voz es la que genera y activa la palanca de nuestros pensamientos y sentimientos que después se convierten en palabras, decisiones y acciones que nos ponen en movimiento?

Si únicamente pensamos desde la razón, entonces estamos olvidando que también somos intuición.

La voz de la razón necesita todo etiquetado y calificado para poderlo colocar  y clasificar en la gran estantería mental. Muchos la definen como la parte lógica y ecuánime del cerebro, pero tener un sano juicio no se construye sólo juzgando con calificativos, sino apelando al sentido común que es primo hermano de la intuición con la que todos nacemos y que constantemente nos recuerda que somos parte de una inteligencia superior.

De alguna manera, la razón está íntimamente relacionada con la voz del ego que precisamente trata de “razonar” cada idea para que el falso yo no sufra sorpresas que lo saquen de su butaca VIP desde la que reina y dirige sometido por el miedo, la prisa interna, la ansiedad, el delirio de persecución, la competencia y la carencia.

Mientras la razón piensa, piensa y piensa, la voz del espíritu vive en la presencia de la conciencia en donde todo es quietud, por eso nos habla desde un lugar de paz sin necesidad de presionar ni atormentar. Nos llega a través de ideas que nos entusiasman, de momentos de inspiración y de corazonadas.

¿Y tú a qué voz escuchas?

Por Marisa Gallardo

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